lunes, julio 31, 2006

Día gris

Pues si, no todo es de color rosa (con nicotina y sin ella) y mi euforia de ayer se desinfló.
En el libro de Allen Carr ("Es fácil dejar de fumar si sabes como")(www.comodejardefumar.com) una de las palabras que más se repite es MIEDO. Es cierto. Fumamos por miedo. Ni placer, ni relax ni concentración ni na de na. Miedo simple y llanamente. En mi preparación de las últimas semanas estoy devorando casi cualquier cosa sobre la adicción a nicotina y es increible lo que un fumador puede hacer por ella. Lo peor es que nos lo creemos todo a pies juntillas (mejor dicho, intentamos convencernos para convencer a los demás) porque el poder de la adicción es brutal y empapa todas nuestras neuronas. Así llegamos a un punto en que el adicto a nicotina cree que su vida no será igual si no hay un cigarrillo de recompensa que será el "súmmum" de los placeres de la vida. A esto los especialistas lo llaman la "adicción psicosocial" o "el lavado de cerebro". Yo todavía me lo estoy enjuagando y eso hace que todavía tenga altos y bajos antes aun de haber dejado de fumar (los no adictos deben estar ojipláticos al leer esto pero es cierto que aun sin abstinencia física nos genere nerviosismo pensar en la falta de dosis....). Así es el mundo de la adicción. Lo mejor de ayer es que leyendo el libro de Allen (lo tengo tan presente que casi es de mi familia el inglés este) vi que él también estuvo en plan investigador las semanas previas al abandono del cigarro. En eso ya tengo un punto positivo porque los pobres exfumadores o no fumadores que me rodean están sometidos a una auténtica periodista de investigación y la verdad es que tod@s están siendo magníficos y me animan a seguir en la pelea hasta vencer.
Ah!! empezaré a poner links sobre la adicción a la nicotina